Wolfgang Amadeo Mozart
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acuario
Lugar de nacimiento:Salzburgo
Fecha de nacimiento:
27 enero 1756
Su padre era violinista y se distinguía como buen maestro. El mismo ano
que nació su hijo, publicó un método titulado "Ensayo de una escuela
fundamental del violín", que fue considerada como "obra maestra de buen
gusto y de técnica". Su madre era muy estimada por su sencillez,
alegría y dulzura. Entre los cuatro y los seis anos de edad ya
compuso 22 piezas que su padre publicó en una monografía. No existe
precocidad y fructificación semejante en toda la historia de la música.
A sus extraordinarias habilidades se rindieron nobles, músicos, reyes,
emperadores, papas...Leopoldo, su padre, decidió emprender una gira
con su hijo y con su esposa. Se dirigieron a Munich, donde Mozart actuó
en enero de 1762, causando gran admiración. En septiembre de ese ano
actuó en Viena, ante el emperador. Al ano siguiente, una nueva gira les
llevó a muchas ciudades alemanas y a Paris, donde estuvieron algunos
meses. El ano siguiente sería Inglaterra, donde permanecerían quince
meses por enfermedad de su padre.En septiembre de 1767 volvieron a Viena, pero se refugiaron en Olmütz, donde los ninos igual contrajeron la enfermedad. Al
ano siguiente, 1769, el arzobispo de Salzburgo lo nombró maestro de
capilla. En diciembre de ese mismo ano emprende, con su padre, el viaje
a Italia, donde triunfaría plenamente. Al escuchar el "Miserere" de
Allegri, en la Capilla Sixtina, lo escribe de memoria y el Papa
Clemente XIV, al ser enterado de esta hazana lo hacer comparecer ante
él y como reconocimiento a su genialidad le confiere la dignidad de
"Caballero de la Espuela de oro". Al morir el arzobispo de
Salzburgo escribe, para la recepción del sucesor, una cantata titulada
"El suelo de Escipión". El nuevo dignatario, Jerónimo Colloredo, no
tuvo para Mozart las complacencias que su predecesor, Segismundo: razón
por la cual se vio obligado a renunciar, en el ano de 1781. La
situación económica de Mozart era precaria y deseaba obtener una plaza
fija que le diese tranquilidad. Ofreció sus servicios en Munich,
Augsburgo y Mannheim, obteniendo negativas. Decide ir a París, aun
cuando su amor por Aloysia Weber estuvo a punto de hacer fracasar este
propósito, lográndolo al fin gracias a la intervención de su padre,
pero tampoco conseguiría nada. La muerte de su madre, en 1778 lo dejó
destrozado. En 1781, alejándose de Salzburgo, fijo su residencia
en Viena, donde contrajo matrimonio con Constanza Weber, hermana de
Aloysia. La vida del genio era muy modesta, con grandes penurias
económicas y muertes de pequenos hijos que no lograban sobrevivir. En
1787 murió su padre, y ese mismo ano Mozart fue nombrado compositor de
la corte, con un sueldo de 800 florines anuales, con los cuales no
alcanzó a remediar su pobreza. Entonces compuso sus más bellas
sinfonías. A pesar de todo ello, rechazó tentadoras ofertas que había
recibido en Berlín por su sentimiento de lealtad y carino a su
emperador.Sus últimas óperas fueron Cossi fan tutti (1790), y La
flauta mágica (1791). Hacia 1789 sintió los primeros síntomas del mal
que lo llevó a la tumba. Poco antes de terminar "La flauta mágica", ya
estando enfermo, un desconocido le encargó una Misa de Réquiem, que
dejó a medio terminar porque moriría el 5 de diciembre de 1791.Carta astralA la genialidad que puede tener un nativo de
Acuario, Mozart, sumaba dos tres aspectos realmente importantes: uno,
su triple conjunción Sol-Mercurio-Saturno, que le otorgaba gran
capacidad de trabajo y disciplina, así como una mente privilegiada,
capaz de trabajar con multitud de datos de una forma ordenada. A este
también contribuiría su Ascendente en el signo de Virgo.Dos, la
oposición de Neptuno a la triple conjunción senalada anteriormente, lo
que le daba sus elevadas cualidades artísticas y gran sensibilidad.
Además, le auguraba su billete de viaje a la fama y la posteridad.Tres, la Luna en Sagitario, que le daba auténtica pasión por lo que hacía, así como un carácter cosmopolita y viajero.Lamentablemente
y a pesar de todas sus virtudes, su Marte elevado, en exilio, senalaba
un destino incierto y un camino pedregoso y duro.